MIT.ME: Martín Moniche

Lo mismo monta un festival de Cultura Basura en La Térmica con John Waters que saca un trono de la Virgen del Gran Poder del Perchel malagueño. Hablamos con Martín Moniche sobre cultura y nuevos proyectos.

Aunque en tu cuenta de IG te presentas como Responsable de Programación de La Térmica, eres conocido como Agitador Cultural. ¿Qué opinas de este apodo que te han otorgado?

Realmente me encanta que me llamen agitador, si hay algo que me pone es mover las cosas, pensarlas y que finalmente se hagan realidad. Me gusta innovar y sobre todo provocar. Creo que los grandes gestores se reconocen porque son capaces de remover y generar algún tipo de reacción, hacer que algo cambie.

Vemos que tienes muchas obras de artistas y amigos en casa, ¿qué tipo de arte consumes?

Me gusta el arte en general, pero lo que más me gusta son las mujeres que hacen cosas y se empoderan a tope, desde pensadoras como María Zambrano o investigadoras como Marie Curie hasta artistas como Maruja Mallo o Las Chillers.

¿Qué supone para ti haber organizado un festival como el de Cultura Basura que montasteis en La Térmica el pasado mes de octubre?

Ésta era una idea que me rondaba desde hacía ya muchos años, en el 2007 monté una exposición llamada Nouvelle Poubelle en El Palacio de la Aduana de Málaga que era algo así como una oda a la comida basura y pensé que era el momento de darle una vuelta y montar algo más grande. Me parecía fundamental acercar a las nuevas generaciones un icono del cine como John Waters, quien durante los 70s tuvo la valentía de crear un personaje como Divine, capaz de decir “mira soy una travesti gorda, hago lo que me apetece y soy genial”.

Entonces, ¿cuál es tu opinión sobre la cultura basura?

Soy muy fan de la belleza, pero creo que idolatrar aquello que es feo también es muy guay porque provoca cosas como odio y rechazo, sentimientos que algunxs hemos vivido desde niñxs porque hemos sido lxs rarxs y lxs apestadxs. Creo que esto es algo súper importante que deben entender las nuevas generaciones, detrás de lo bonito, de lo mainstream y de los filtros de Instagram también hay cosas geniales que son feas, y es por eso mismo por lo que son geniales, por los sentimientos que despiertan en nosotros.

Además de tu trabajo en La Térmica, ¿qué otros proyectos diriges actualmente?

Además de trabajar en La Térmica, tengo un proyecto de restauración que se llama Madame Suzanne. Comenzó siendo un pequeño gastrobar en la Alianza Francesa de Málaga y ahora nos hemos mudado al Soho a un lugar más grande.

Creo que en la vida es súper importante tener un proyecto que te de vidilla, que te motive. Para mí, la gente que no tiene un proyecto, ya sea montar un huerto urbano o bordar unicornios en punto de cruz, no está viva.

¿Qué vamos a ver en el próximo 2018?

En mayo tengo previsto sacar un single dentro de una actividad llamada “No Artistas” de La Juan Gallery, la primera galería de España dedicada a la performance. El single se llamará “Amiga, tengo un proyecto” y está inspirado en todas aquellas personas que se acercan a mí, como gestor cultural, para contarme que tienen un proyecto. Algunos son geniales, pero otros no hay por dónde cogerlos.

Antes de despedirnos, ¿hay algo más que quieras decirnos?

La gran revolución cultural de Málaga está por llegar.